Actualizado : 04/12/2018 00:29:15
Categorías : Parquet Laminado, Tarima Flotante 
- Buenos días, busco un suelo laminado AC5... esta ceremonial de bienvenida se sucede infinitamente en las grandes superficies de bricolage. Y en muchos casos el comercial se dirige solícitamente a exponer sus suelos laminados AC5 como si tuviera frente a él a un cliente conocedor en la materia, y poco más que hablar, elegir color, precio y tema cerrado.
Esta operación, si bien legitimada, no se condice con la realidad en lo que a calidades se refiere, y es que el hecho de adquirir un suelo laminado AC5 apenas tiene significancia en el global de atributos de estos suelos.
Los suelos laminados se constituyen en varios ítems que le atribuyen el valor de calidad, entre ellos se encuentra la resistencia a la abrasión (los clásicos AC3, AC4, AC5 incluso AC6), pero no menos relevante es el índice de densidad del núcleo soporte y su composición, así como la resistencia a la hinchazón, el resultado del test de tracción del mecanismo de unión, las propiedades antiestáticas, la tecnología aplicada en su fabricación y la garantía por respaldo de marca.
Son muchos aspectos a considerar, que sumados conforman el producto y su calidad. No es sujeto de este análisis añadir factores estéticos y de acabado que diferencian también a los suelos laminados sumando valor añadido. La vocación de este artículo se centra en desmitificar el argumento establecido de que el suelo laminado AC5 es de por sí la mejor calidad que se puede hallar. Y no es así.
El AC mide principalmente la resistencia al desgaste superficial.
Un núcleo más denso aporta mayor estabilidad y resistencia.
La calidad de la unión influye directamente en la durabilidad.
La respuesta frente a humedad es un criterio técnico clave.
Tal como resumíamos en el párrafo anterior, factores como la densidad y composición del núcleo soporte son a nuetro criterio razones más trascendentes que el famoso AC5, etc.
Un tablero de alta densidad garantiza la estabilidad del suelo laminado en el tiempo, esto implica evitar los nunca bien ponderados "abarquillamientos" o "efecto piano" que afean la estética del conjunto del suelo. Un tablero denso y firme dilata menos, y contribuye también a que las lamas no se abran entre sí.
Además de la densidad, la composición del núcleo difiere entre los distintos fabricantes; las fórmulas de composición de los tableros tienen vital importancia en la protección del mismo, lo que afecta sensiblemente a la durabilidad del suelo laminado.
Otra capacidad de los suelos laminados redunda en su oposición a la abertura de las uniones entre lamas. Algo frecuente es el desprendimiento de las testas o cabezas dando lugar a pequeños huecos incipientes que se catapultan en lo sucesivo en cráteres si no se remedia de inmediato.
El test de resistencia a la tracción pone a prueba los diferentes mecanismos de unión. Para este apartado podríamos generar un artículo exclusivo, solo hacer mención que en esta batalla hay un claro ganador, se trata de una marca que no es la que muchos imaginan.
Los índices de resistencia a la tracción (TS) se calculan luego de la carga en Kg soportados por la unión hasta su saturación (abertura de lamas). Simplemente añadir que hay suelos que soportan solo 100 Kg hasta su saturación y otros llegan a extremos de 860 Kg.
¿Y el AC5? el AC5 en nada incide en estos atributos; el AC5 bien, gracias.
El célebre AC5 no es sino solo una singularidad que se ocupa de la resistencia a los arañazos (abrasión), sin embargo este rasgo es -insistimos- solo una de las particularidades del compuesto total de los suelos laminados.
| Característica | ¿La mide el AC5? |
|---|---|
| Resistencia al rayado | Sí |
| Densidad del HDF | No |
| Resistencia de uniones | No |
| Comportamiento frente a humedad | No |
| Calidad del sistema clic | No |
| Estabilidad dimensional | No |
| Garantía y tecnología del fabricante | No |
Los fabricantes y su prestigio de marca aseguran una buena elección en suelos laminados, y estos fabricantes de renombre se encuentran en las exposiciones más cualificadas.
Las grandes marcas desarrollan tecnologías propias de sellado de cantos, estabilización del tablero, sistemas de unión y protección superficial. Todo ello influye muchísimo más en la experiencia real del usuario que el simple reclamo comercial del "AC5".
Recomendamos acudir a tiendas especializadas que seguramente un experto le brindará el mejor asesoramiento... y sabrá bien de qué va el ilustre AC5.
Suelen ofrecer mejores controles técnicos y garantías más fiables.
Sellados, clics y tratamientos exclusivos marcan diferencias reales.
La cobertura comercial suele reflejar la confianza del fabricante.
Son la mejor herramienta para comparar calidades objetivamente.
El AC5 es importante, pero no traduce automáticamente a un suelo laminado en un producto superior. La calidad real depende del conjunto técnico completo.
