La resistencia AC suele llevarse todos los focos, pero en la vida real muchos suelos laminados no fallan por desgaste superficial: fallan por juntas hinchadas, tableros poco densos, cantos mal protegidos o mantenimiento demasiado húmedo.
La sustitución o cambio de un parquet laminado por uno nuevo redunda en la mayoría de los casos por factores ajenos a la resistencia a la abrasión. Dicho y obligado cambio se da por deformaciones o hinchamientos en el tablero. ¿A qué razones obedece esta circunstancia? El deterioro progresivo de las juntas sumado a la delaminación del suelo radican en el ataque de líquidos que ponen en jaque la integridad de estos pavimentos. Son varios los factores aunque principalmente se deben a exposiciones a la humedad e incluso al mantenimiento estandarizado con paño humedecido.
Este razonamiento debiera prevalecer en en detrimento de la resistencia al desgaste al momento de plantearse la adquisición de un bien de uso duradero como naturalmente es un suelo de parquet laminado.
El punto crítico más frecuente en suelos laminados de baja estructura.
Un tablero más denso suele resistir mejor deformaciones y tensiones.
La unión entre lamas decide buena parte de la estabilidad del suelo.
La protección perimetral ayuda a reducir problemas en las juntas.
Un ejemplo práctico.
Una de las marcas que lideran el mercado y posicionan sus productos dentro del segmento Premium, considera estos factores y atribuye su gran rendimiento a la fiabilidad de sus componentes, que ajenos a la supremacía del AC5 (la gran mayoría de sus colecciones ostentan la clasificación AC4) se centran en conseguir suelos laminados que no se deformen con el paso del tiempo. Obviamente hablamos de Quick Step; que no necesita contar con el máximo índice de resistencia a la abrasión para dominar el mercado en el listón alto.
Los suelos laminados hidrófugos o "antihumedad" por antonomasia, son otra de las propuestas que ofrecen mayor seguridad ante la vulnerabilidad de los suelos laminados estandar respecto al agua. El atributo repelente a líquidos que poseen estos suelos los posicionan en sólidos contrincantes ante el factor más hostil al que se enfrentan: la humedad.
La norma europea que establece el grado de resistencia a la abrasión de los suelos laminados, EN13329, expresa claramente el destino de utilización para cada resultante, como ejemplo sabemos que el índice AC3 (23/31) está concebido para uso doméstico general y comercial moderado. Esto implica que un parquet laminado que haya conquistado la clasificación AC3 es perfectamente permeable para su uso en viviendas.
Si este ejemplo de AC3 es acompañado por un tablero núcleo de alta densidad, protección de cantos hidrofugada y un buen mecanismo de anclaje de unión, será sin lugar a dudas superior en su conjunto a otro de calificación AC5 aunque con un tablero poco denso sin compuestos hidrófugos.
La razón es que este AC5 se irá deteriorando con el paso del tiempo dando lugar a deformaciones e hinchazones que afectarán la estética dejando a su portentosa resistencia AC5 en un lugar inferior y sin relevancia alguna puesto que la vida útil de este último ejemplar está caducando.
| Factor | Por qué importa |
|---|---|
| Resistencia AC | Indica resistencia superficial frente a desgaste, no comportamiento completo del suelo. |
| Densidad HDF | Influye en estabilidad, unión, resistencia a deformaciones y vida útil. |
| Protección de cantos | Reduce la absorción de humedad en zonas críticas. |
| Sistema clic | Ayuda a mantener juntas cerradas y evita movimientos indeseados. |
| Mantenimiento | El exceso de agua sigue siendo uno de los errores más dañinos. |
Como anticipamos al principio, factores como la humedad ambiente e incluso el mantenimiento corriente con trapos humedecidos irán sembrando poco a poco la semilla de la hinchazón en las juntas, la delaminación y deformación del un suelo que carece de una estructura sólida y densa.
El mensaje que contiene esta nota debe interpretarse tal cual. En resumidas cuentas afirmamos desde nuestra experiencia y conocimientos, que la clasificación de resistencia a la abrasión no es en absoluto el argumento más fiable a la hora de escoger un suelo laminado.
Recomendamos tener muy en cuenta factores de resistencia hidrófuga como protección de cantos o tableros compuestos de repelentes a líquidos, a fin de conseguir una experiencia satisfactoria a la larga en el uso de los suelos laminados.
Editado año 2019: A medida que las tecnologías hidrófugas avanzan, los fabricantes continúan lanzando al mercado nuevas series de suelos laminados con cada vez mayor resistencia a la humedad, como es el caso de la novedosa colección Kronoswiss Helvetic Q7 Performance, una colección de tarimas cuyo índice de calidad resulta cuanto menos asombroso dado su posicionamiento de precio bajo. En el caso que nos ocupa, Helvetic Performance Q7 se lleva el gato al agua con un nivel de hinchazón ínfimo respecto incluso a otras series punteras como Quick Step Impressive. Llama la atención que siendo Helvetic Performance Q7 un suelo laminado de precio muy inferior supere en esta cuestión nada menos que a Quick Step Impressive.
Editado año 2024: Las tecnologías se siguen superando y dan a luz nuevas colecciones de suelos laminados aún más resistentes a la humedad que los antes mencionados, hoy en día, año 2024 podemos recomendar las colecciones Finfloor con tecnología Durable, cuyo índice de resistencia a la humedad ha llegado al 8% desde el 10 y 12% de antaño. Además son objeto de recomendación por parte del equipo de Viva Parquet las colecciones Egger Aqua Plus y Kronotex Mammut, Tottal y con más énfasis Hydro Tottal.
En 2026 la resistencia a la humedad dejó de ser un detalle secundario. El cliente pregunta más por cocinas abiertas, fregado frecuente, mascotas, entradas desde exterior y comportamiento de las juntas que por el antiguo debate limitado al AC4 o AC5.
El mercado también se volvió más técnico. Finfloor Durable, Egger Aqua Plus, Kronotex Hydro y otras líneas hidrófugas empujaron a los fabricantes a enseñar datos concretos de hinchazón, protección de cantos, estabilidad del clic y resistencia frente a líquidos derramados.
La aparición de vinílicos rígidos y SPC no eliminó al suelo laminado, pero sí elevó el listón. El laminado que quiera competir hoy necesita algo más que una superficie bonita: debe justificar su estructura, su tablero, su sistema de unión y su comportamiento cotidiano.
La lectura práctica es clara: para una vivienda normal no siempre merece la pena obsesionarse con el AC más alto. Tiene más sentido revisar el conjunto completo del producto, especialmente si va a instalarse en zonas de paso, cocinas, salones abiertos o espacios donde se limpia con frecuencia.
No necesariamente. El AC5 mide resistencia a la abrasión. La humedad depende más del tablero, los cantos, el sistema clic y los tratamientos hidrófugos.
Cocinas, entradas, zonas con mascotas, espacios con limpiezas frecuentes y estancias donde pueda quedar agua estancada.
No merece la pena confundir hidrófugo con impermeable. Un laminado hidrófugo mejora la respuesta frente a humedad, pero no debe tratarse como un suelo totalmente impermeable.
Densidad del tablero, protección de cantos, resistencia a hinchazón, calidad del clic, garantía, uso previsto y recomendaciones de mantenimiento.
Si el agua, la limpieza frecuente o las zonas delicadas son una preocupación, revisa más información antes de elegir suelo.
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